Los rituales satánicos de la «Operación Coronavirus» . Élites genocidas y dictadura mundial

Los rituales satánicos de la «Operación Coronavirus» . Élites genocidas y dictadura mundial

Por anarcolibertad– 20 diciembre 20200479

Desde que el mundo es mundo es un verdad evidente que la humanidad ha estado siempre dirigida por una plutocracia donde se amalgaman caciques, sátrapas, financieros, reyezuelos, oligarcas, y un largo etcétera.

Mas a comienzos del siglo XVIII se produjo un hecho decisivo, de los más importantes de la historia aunque no se haya destacado su especialísima relevancia: la unión de las plutocracias económicas y políticas con las sectas iniciáticas ―en especial la masonería―­, donde hierofantes de todo pelaje proporcionaron a los gerifaltes un vasto conjunto de herramientas mágicas, una constelación de rituales seudoespirituales que dotaron a la casta dirigente ―poseedora ya del poder político y económico― de un poder preternatural sibilino de componente luciferino, con la condición de que, a cambio de estas poderosas energías, los plutócratas se pusieran a su servicio, ayudando a la misión que las sectas iniciáticas han tenido desde siempre: robar las almas para entregárselas al Señor de las Moscas.

Una prueba de este hecho es que la inmensa mayoría de las élites que gobiernan el mundo pertenecen a alguna secta inciática de rasgos luciferinos: Skull&BonesGolden DawnBohemian Grove, Los Fabianos, la Masonería… y los Illuminati, claro, presidiendo este parnaso de conspiradores.

Como consecuencia ese siniestro maridaje, se empezaron a desencadenar en la historia una serie de acontecimientos revolucionarios tendentes a la subversión del orden establecido,  asentado en los valores del cristianismo y el derecho natural: la Revolución Francesa, las dos Guerras Mundiales, la Revolución Rusa, el asesinato de Kennedy, el 11S, la crisis del 2008… y la «Operación Coronavirus», por supuesto.

Todos estos actos golpistas y subversivos, con los que se quiere acelerar la implantación del Nuevo Orden Mundial, tienen en común que se ejecutan siguiendo unos protocolos, unos rituales, que tienen como misión garantizar el éxito de sus operaciones, pues a través de esos ritos es como acceden a las energías y las fuerzas oscuras de las dimensiones demoníacas, puesto que su oscuridad no les merma un ápice de su poder, sino todo lo contrario.

Si la plandemia ha sido orquestada por las élites globalistas de raigambre luciferina, es de esperar que su ejecución se haya llevado a cabo siguiendo patrones ocultistas, protocolos siniestros, entresacados de las ceremonias que hacen en su aquelarres los iniciados en el Mal.

Los ritos iniciáticos siguen el patrón ancestral de lo que se llama “ritos de paso”, que designa un conjunto específico de actividades que simbolizan y marcan la transición de un estado a otro en la vida de una persona. La denominación fue acuñada por el antropólogo francés Arnold van Gennep en 1909, quien señala ritos de paso como la transición de la niñez a la adolescencia, de la soltería al matrimonio, la admisión en un grupo particular…

Todo rito de paso comporta una “iniciación”, es decir, la adquisición de un conjunto de conocimientos y conductas que capacitarán al individuo para realizar el cambio de un estado a otro, de un grupo a otro, de una realidad a otra distinta, de la normalidad a una “nueva normalidad”, asimilando los paradigmas de la nueva situación.

Según el ya citado Van Gennep, estos ritos se desarrollan en tres fases: separación, transición, y reincorporación,  itinerario mediante el cual los individuos son en primer lugar separados de su grupo de pertenencia habitual, y recluidos durante un tiempo sin contacto alguno con otros, o solo con los ya iniciados; luego de un tiempo, que el grupo considera prudencial y en donde se los re-socializa con nuevas enseñanzas, son reubicados e insertos en su nuevo grupo.

Estas fases se dan en los ritos de paso de la vida ordinaria, y de modo especial en los rituales de iniciación de las sociedades secretas, y su trasfondo consiste en una transformación en la que el iniciado, tras “morir” simbólicamente a su estado anterior,  “renace” en un nuevo papel.

En el contexto de la magia ritual y el esoterismo, se considera que una iniciación hace que comience un proceso fundamental de cambio dentro de la persona que se inicia, produciéndose este cambio tanto en el mundo material como en el mundo espiritual.

La fase de separación del ritual iniciático se realiza mediante el aislamiento, que tiene como finalidad separar al postulante de su estado anterior, para favorecer la rotura de los lazos con su antigua realidad. Generalmente, se hace cortando los lazos con el  mundo exterior. A veces, el iniciado puede ser enviado a una habitación o cueva oscura, lo cual también sugiere un próximo renacimiento de un útero oscuro. La privación del contacto con la realidad que supone el aislamiento introduce al individuo en un mundo donde está menos atado a las creencias y comportamientos del antiguo estado.

 En la «Operación Coronavirus», el encierro, la cuarentena, y la distancia social  fueron el aspecto de aislamiento del ritual, una medida totalmente injustificada y nunca antes vista en la historia: confinar a la población sana. ¿Cuál era su objetivo principal?: que cortáramos lazos con la normalidad de siempre, que olvidáramos sus patrones de pensamiento y de conducta, con el fin de prepararnos para acceder a la “nueva” normalidad.

Otro objetivo de los confinamientos ha sido el de someter a la población encerrada a un ominoso lavado de cerebro a través de los medios de comunicación ―la televisión, sobre todo―, que han desempeñado el papel de transmitir los conocimientos iniciáticos de la plandemia, adoctrinando y enseñando a los rebaños teleadictos los nuevos comportamientos de la “nueva normalidad” en base a la estrategia del terror. Así pues, ya tenemos una cueva oscura donde maestros tecnológicos inician a los rebaños en la “nueva normalidad”.

 Otro aspecto ritual de la «Operación Coronavirus» ha sido el lavado compulsivo de las manos con hidrogeles, fenómeno que podemos considerar como las abluciones rituales de la parafernalia illuminati de esta plandemia. En efecto, en todo ritual de iniciación que se precie debe haber unas abluciones protocolarias, que se realizan antes de lo ritos mágicos, abluciones que tienen como finalidad desprenderse del estado antiguo que se quiere abandonar, simbolizando este abandono en forma de “lavarse las manos”, episodio que significa desprenderse de la culpa por haber dejado el estado anterior, y, lo que es más importante, rechazar cualquier responsabilidad por los efectos desastrosos que pueden derivarse de nuestra iniciación.

 Es lo que se conoce con el nombre de “síndrome de Poncio Pilato”, el cual consiste en no querer comprometerse con una causa, sabiendo con certeza que es justa. Con esto queremos decir que las masas aborregadas sospechan que la plandemia es un circo, una farsa, que les están tomando el pelo y robando sus libertades sin ningún motivo, pero que prefieren no comprometerse, poniéndose una venda ante los ojos, rechazando adentrarse en la verdad porque eso supondría que tendrían que abandonar sus comodidades, el pequeño mundo donde se creen felices, corriendo riesgos y asumiendo peligros que su cobardía les lleva a no querer afrontar. En el fondo, el aquelarre de hidrogeles simboliza que se está rechazando la normalidad de siempre, que, ante la colosal dictadura que es humilla, los rebaños prefieren desentenderse.

Las abluciones rituales toman en el lenguaje iniciático el nombre de banishing, que significa desterrar”, pues, antes de cualquier ritual, el hierofante “limpia” el lugar de las energías y entidades que podrían interferir en el éxito de sus ceremonias.

Y así llegamos a la mascarilla, el símbolo por antonomasia de la «Operación Coronavirus», que viene a ser como la marca que llevamos en este inmenso campo de concentración que es el mundo en su totalidad, trasunto del brazalete con la estrella de David que lucían los judíos de los guettos, aunque su horror no alcanza a la marca 666 que nos hará en nuestro cuerpo la vacuna satánica, para que se sepa a quién vamos a pertenecer, como las ovejas llevan en su piel la marca de la ganadería a la que pertenecen.

Adicción al consumo de sangre con adrenalina entre la élite mundialñ

Adicción al consumo de sangre adrenalizada entre la élite mundial

Por wmw_admin el 15 de septiembre de 2020

Kerth Barker – Thought Crime Radio 19 de septiembre de 2013

Escena de los premios Grammy 2012 que parece tener la intención de recrear una ceremonia satánica que culmina con el sacrificio humano

Los miembros de cultos satánicos como los Illuminati están sujetos a un lavado de cerebro, y es por eso que algunos de ellos se obsesionan con beber sangre humana. Arriba hay un enlace a un artículo que explica cómo desprogramar a las víctimas del control mental. Esta es información que nunca antes había leído. También habla sobre la investigación MK Ultra de la CIA y la conexión nazi. Si encuentra interesante el artículo anterior, realice impresiones y copias porque puede estar suprimido.
A menos que haya sido vegetariano desde su nacimiento, es casi seguro que haya comido carne con adrenalina. La adrenalina en la carne es como una droga que te hace sentir más fuerte y poderoso. Las personas que dirigen la industria moderna de producción de carne saben esto y diseñan deliberadamente las plantas de empaque para aterrorizar a los animales antes de que sean sacrificados, creando carne adrenalizada. La gente se vuelve adicta a comer carne con adrenalina y compra más. Pero la práctica de crear carne con adrenalina no es nada nuevo, de hecho es un antiguo arte secreto, asociado con lo oculto. Cuando era niño conocí a un granjero que producía sangre de cabra con adrenalina, que a los satanistas generacionales les gusta beber. Bebí un poco una vez, no como un ritual, sino simplemente por curiosidad juvenil.
Al hombre que cosechó la sangre de esta cabra le gusta mezclarla con vino y hierbas, llamándolo vino msticado. Los miembros de su aquelarre creían que les otorgaba poderes ocultistas y que vivían más tiempo. No soy un satanista, pero conocí a algunos cuando era joven y he tenido algún contacto con los miembros de los Illuminati en los últimos años.
Algo de lo que he sabido, y creo que otras personas deberían saberlo, es que entre los aristócratas luciferianos ricos en generación existe el hábito de beber sangre humana adrenalizada. Para estos aristócratas, la forma ideal de sangre humana es la de un niño sano que es sacrificado ritualísticamente. Esa sangre adrenalizada es realmente una droga adictiva. La diferencia entre la carne con adrenalina que has comido y la sangre con adrenalina que bebe la élite mundial es como la diferencia entre masticar hoja de coca y fumar crack.
El ex agente especial del FBI, Ted Gunderson, cuando todavía estaba vivo, solía señalar que el FBI llevaba registros exactos de cada robo a un banco en Estados Unidos, pero no podía decir cuántos niños desaparecen en este país. Ted Gunderson hizo una extensa investigación sobre este tema y estimó que unos 2500 niños desaparecen cada día. ¡Esto ocurre todos los días, aquí en América! Las explicaciones mundanas pueden dar cuenta de un pequeño porcentaje de estos, pero la mayoría se vende para el comercio sexual, y algunas se venden a satanistas generacionales que los sacrifican de manera ritual. En tales rituales, los niños secuestrados son aterrorizados y torturados, lo que adrenalina su sangre. Luego los matan y se recolecta su sangre. Esta sangre se le da a los aristócratas Illuminati ricos que son adictos a beberla.
No todos los multimillonarios son bebedores de sangre, pero algunos lo son. Esta práctica se ha mantenido en secreto desde la antigüedad y aún continúa todos los días. Bienvenidos al mundo real.
Me las arreglé para evitar ser reclutado por los Illuminati, y nunca he bebido sangre humana adrenalizada. Pero cuando era joven conocía a gente que sí, y puedo decirles que es una adicción, como el alcoholismo. Mientras hablé en la radio sobre el satanismo y escribí en este sitio web, tuve que pensar cada vez más en mi infancia. Pensándolo bien, me molesta que haya comido carne animal con adrenalina de manera tan regular a lo largo de los años. Últimamente he tendido a inclinarme hacia las comidas vegetarianas. Decidí dejar de comer carne con adrenalina. La carne kosher no se adrenalina, y hay granjeros ilustrados que evitan adrenalizar a sus animales cuando los matan. Sin embargo, más que eso, oro por los niños que son secuestrados todos los días. Oro por sus familias. Y oro por el destino de la humanidad y este mundo.
Desafortunadamente, no tengo el poder para detener la horrible explotación de niños que ocurre todos los días. La verdad es que vivimos en un mundo donde muchos de los líderes mundiales más poderosos son literalmente adictos a beber sangre humana. Pero puedo hablar sobre la verdad del sacrificio infantil ritual satánico. Este no es un fenómeno raro, sino algo que ha sucedido continuamente durante miles de años en cultos secretos. Esto solo se detendrá cuando suficientes personas comiencen a hablar de ello. A continuación se muestra un video relacionado en youtube donde hablo sobre cómo derrotar a los Illuminati.

Thetruthseeker.com