Así lo desmoronan todo,con el orden en el caos y las falsas pandemias

Es sólo una mascarilla.
Son sólo dos metros.
Son sólo dos semanas.
Son sólo negocios no esenciales.
Son sólo trabajadores no esenciales.
Es sólo un bar.
Es sólo un restaurante.
Es sólo para no abrumar a los hospitales.
Es sólo hasta que los casos bajen.
Es sólo para aplanar la curva.
Son sólo unos pocos reclusos.
Es sólo para evitar que los demás se asusten.
Es sólo por unas pocas semanas más.
Es sólo hasta que tengamos una vacuna.
Es sólo una pulsera.
Es sólo una aplicación.
Es sólo para rastrear.
Es sólo para que la gente sepa que es seguro estar cerca.
Es sólo para que otros sepan con quién has estado en contacto.
Son sólo unos pocos meses más.
Son sólo unos cuantos presos más.
Es sólo un video.
Es sólo un post.
Es sólo una cuenta de correo electrónico.
Es sólo para proteger a los demás de los discursos de odio.
Es sólo para proteger a los demás de los sentimientos heridos.
Es sólo una gran reunión pero para protestar.
Son sólo unas cuantas protestas violentas.
Es sólo un pequeño microchip.
Es sólo un análisis de sangre.
Es sólo una prueba.
Es sólo un escaneo.
Es sólo para información médica.
Es sólo para guardar un certificado de vacunación.
Es como una tarjeta de crédito.
Son sólo unos pocos lugares que no aceptan efectivo.
Es sólo para que puedas viajar.
Es sólo para que puedas obtener tu licencia de conducir.
Es sólo para que puedas votar.
Es sólo una votación por correo.
Son sólo unos pocos años más.
Es sólo una estatua.
Es sólo un monumento.
Es sólo un edificio.
Es sólo una canción.
Es sólo una letra.
Es sólo un himno.
Son sólo unas pocas palabras.
Es sólo un pedazo de papel.
Es sólo un libro.
Es sólo una película.
Es sólo un programa de televisión.
Es sólo un personaje de dibujos animados.
Es sólo un pedazo de tela.
Es sólo una bandera.
Es sólo una religión.
Es sólo un día festivo.
Son sólo tus libertades… desaparecidas para siempre.
Y “Es sólo” la forma en que lo planearon.
No es sólo una mascarilla.